IDGuru protege las identidades de tu organización con autenticación multifactor (2FA/MFA) integrada con EDR. Aunque roben una contraseña, el acceso queda bloqueado y el endpoint bajo vigilancia.
Hoy la mayoría de los ataques comienzan con credenciales robadas o comprometidas. Un solo acceso no autorizado puede detener la operación, filtrar información o generar pérdidas legales y reputacionales. El uso exclusivo de usuario y contraseña deja a la empresa expuesta.
Las contraseñas se filtran todos los días en brechas de terceros y se reutilizan contra las cuentas corporativas mediante credential stuffing y password spray.
La mayoría de las empresas no sabe con certeza quién accede a sus sistemas, cuándo y desde dónde, ni puede distinguir un inicio de sesión legítimo de uno comprometido.
Si un atacante entra con credenciales válidas y usa herramientas legítimas del sistema, el antivirus tradicional no lo detecta: no hay archivo malicioso que reconocer.
La MFA detiene el acceso con credenciales robadas. El EDR vigila lo que ocurre en el dispositivo si un atacante logra evadirla. IDGuru une ambas capas en un solo servicio administrado.
Un segundo factor de verificación además de la contraseña. Aunque roben la clave, el acceso queda bloqueado: solo entran las personas correctas, desde los dispositivos correctos.
Vigilancia de comportamiento en cada equipo. Si un atacante evade la MFA —robo de sesión, bombardeo de notificaciones— el EDR detecta la actividad anómala y puede aislar el dispositivo.
Ninguna capa por sí sola es suficiente. Atacantes avanzados evaden la MFA con técnicas como el bombardeo de notificaciones o el robo de sesiones; una vez dentro, usan herramientas legítimas invisibles para el antivirus. La detección de comportamiento en el endpoint es la que cierra esa brecha. Por eso IDGuru integra identidad y endpoint.
Tú decides quién entra, cuándo y desde dónde.
Una contraseña robada ya no es suficiente para entrar.
Más seguridad sin afectar la operación diaria del equipo.
El endpoint queda monitoreado ante actividad anómala.
Entran únicamente las personas correctas.
El colaborador inicia sesión con sus credenciales habituales en el sistema o aplicación.
IDGuru pide una segunda prueba de identidad: código de un solo uso, notificación o factor biométrico.
El acceso se concede solo tras validar ambos factores, y el endpoint queda bajo monitoreo de comportamiento.
IDGuru se adapta a la realidad regulatoria y operativa de cada sector, de 50 a 2,500 equipos.
Protege accesos a ERP, sistemas de producción y correo. Un acceso comprometido puede detener líneas y cadena de suministro.
Resguarda el acceso a expedientes y sistemas hospitalarios frente a robo de credenciales y ransomware.
Controla el acceso a sistemas de venta, inventario y datos de clientes en operaciones distribuidas.
Protege plataformas académicas, correo institucional y datos de alumnado en entornos con miles de usuarios.
Refuerza el control de accesos a sistemas core y expedientes, alineado con las exigencias del sector financiero.
Asegura el acceso a sistemas de gestión, financiamiento y datos personales de compradores en cada sucursal.
Protege la continuidad, la información crítica y la reputación. Menos exposición a multas, incumplimiento normativo y pérdida de confianza de clientes y socios.
Un servicio administrado que integra identidad y endpoint, con implementación gradual y sin frenar la operación ni multiplicar herramientas.
Solicita un diagnóstico para conocer qué tan expuestas están las identidades de tu empresa y cómo IDGuru puede cerrar la brecha.